24 de agosto de 2013

Suavidad

Por la mañana cuando desperté pensé que todo había sido parte de un sueño. Los cristales se sacudían mientras la lluvia atravesaba mi mente dejando pequeñas heridas, que dolían mientras el frío se hacia más intenso, adormilada entre la suavidad de un mundo que solo me pertenecía a mí, quise seguir soñando, atravesando los límites de una realidad que solo yo podía percibir, la realidad que solo le pertenecía a mis anhelos. Deslice mis dedos sobre mis cabellos enmarañados que se extendía sobre la almohada como raíces tratando de atrapar el tiempo que se escapaba a un lugar distante.


“ Los corazones son capaces de guardar la esencia de su ser, el misterio de su vida, sus sueños y sus deseos.”